Del 15 al 18 abril, la familia Oblata, en la persona de María de los Ángeles y Hna. Priscilla da Silva, estuvieron presentes en Catamarca, en el Santuario de la Virgen del Valle, para una misión vocacional por los 25 años de vida Consagrada del Hermano Diego Diaz, SCJ. 

Fueron días de estar con los oídos y el corazón abierto para vivir y celebrar la entrega de Diego y al mismo tiempo contemplar, acoger y acompañar a los peregrinos que llegaban al Santuario para la fiesta de la Virgen del Valle. 

Maria de los Ángeles comparte y expresa su experiencia:

Bajo el abrazo maternal de la Virgen del Valle y su mirada amorosa, tuve una de las experiencias más profundas y significativas hasta este momento. Caminando a la par con una Oblata, nos enviaron a escuchar a los peregrinos q venían a la fiesta de La Virgen. Y es así como aprendí a estar atenta a la apertura del corazón de otros y a comprender y vivir la comunión de almas.   En la plaza, en los taxis, con los feriantes de la plaza, con los peregrinos, con los que colaboraban en la fiesta de la Virgen, en todo momento y lugar la escucha estaba presente. Y me di cuenta que cuando te brindas de verdad, es mucho más lo que recibís y te hace feliz que lo que se pueda dar y recordás las palabras de Jesús y agradecés la oportunidad.

En la catedral y frente a Jesús Sacramentado, en la adoración que llevaban a cabo los jóvenes, Jesús nos interpeló con la pregunta sencilla y tan complicada a la vez “qué buscas? ” y allí todo se cerró con un único sentido en la vida: Te busco a Tí , Señor, a través de todos mis hermanos.
Y tuve que viajar hasta Catamarca, ver a la Madre en la figura de La Morenita, para aprender a vivir, llenarme de renovada alegría y sentir que sigo viva.

Gracias a Priscila, mi amiga Hna. Oblata que me motiva a vivir el evangelio y me muestra el camino hacia lo verdadero.  Gracias a todos los que hicieron posible esta experiencia.
Hay un único camino y no pienso volver a perderme. Que Dios me ayude a renovar en el día a día lo aprendido y disfrutado para ser fiel a su Palabra.

Maria de los Ángeles