El Colegio Jesús de Nazaret de Rosario vivió una jornada especial de comunidad junto al Centro Madre Antonia. Una celebración del aniversario del inicio de la misión oblata en el mundo.
Este año, bajo el lema “Juntos, portadores de la ternura redentora”, nos reencontramos como comunidad educativa en una jornada compartida.
Hace 162 años, en una casa de Ciempozuelos, comenzó una misión que se propuso algo tan sencillo y tan difícil como acercarse a mujeres que la sociedad prefería no ver.
Celebramos estos 161 años de la primera casa Oblata como Laicas/os Oblatas desde los tres Proyectos Educativos: “Jesús de Nazaret”; “Schonthal”, “Santísimo Redentor”.
Encuentro general de Laicos/Laicas y Religiosas: vivir el carisma oblata cuidamos a las personas que nos rodean,tanto a las mujeres, a los niños y jóvenes que transitan nuestros colegios, como también anuestros equipos de trabajo y nuestras familias.
Um encontro de culturas, realidades, idiomas, esperanças e desafios diferentes convergindo em uma só missão. Assim pode ser descrito este evento histórico, plantado coletivamente e regado com processos criativos, articulação e exercício da sinodalidade.
El día 1 de junio de 1864, Antonia María de Oviedo y Schönthal y el Padre José María Benito Serra inician juntos la nueva aventura: por voluntad y gracia de Dios, abren en Ciempozuelos (Madrid) la primera casa para acoger y dar esperanza a las mujeres.
Toda la Comunidad del Colegio Santísimo Redentor, juntos/as, Religiosas, Directivos, Maestros, Profesores y Alumnos; celebró, agradeció y alabó a Dios por la Familia Oblata, por nuestros Padres Fundadores y su Misión que sigue viva HOY en nuestras vidas.
El 1 de junio de 1864 se abrían en Ciempozuelos (Madrid) las puertas del Asilo de Nuestra Señora del Consuelo y, con ello, daba inicio la labor que, seis años más tarde, daría lugar a nuestra congregación: las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor.
Serra sobrevive como icono de resistencia cristiana contra un modelo de sociedad fascinada por la revolución. Persiste como un luchador que “labora” en una trinchera poco atractiva para la emergente sociedad burguesa de su tiempo.









