Con gran alegría, a nuestra Asamblea Provincial 2026 se lleva a cabo del 27 al 30 de septiembre, con el lema: «Nacer de nuevo, el desborde generoso de lo que somos».
Este es una invitación del Señor a renacer en Él, permitiendo que la vida nueva del Espíritu desborde en nosotros y en nuestra misión. Como la semilla que brota y el agua que corre, estamos llamadas a dejar que lo que somos en Cristo desborde generosamente hacia nuestras comunidades y hacia las mujeres a las que acompañamos.

Para comenzar de la mejor manera, realizamos una peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de Luján pidiendo sus luces y bendiciones para nuestro encuentro.
En esta asamblea participamos 24 hermanas de los cuatro países que componen nuestra Provincia.

Compartimos un fragmento de las palabras de apertura, pronunciadas por la Hna. Mirta Zulema Sánchez, nuestra provincial:
PALABRAS DE APERTURA. ASAMBLEA PROVINCIAL 2026
“NACER DE NUEVO. EL DESBORDE GENEROSO DE LO QUE SOMOS”
Queridas hermanas, con mucha alegría y también con profunda gratitud damos comienzo a esta Asamblea Provincial que quiere ser un “encuentro de renovación”.
Queremos que este no sea un encuentro más. Llegamos hasta aquí después de un camino recorrido, con búsquedas, preguntas, cansancios, sueños, decisiones, incertidumbres y también con mucha vida que sigue brotando entre nosotras.
Llegamos con nuestra historia, con todo lo vivido, con nuestras luces y nuestras sombras. Llegamos tal como somos. Y justamente por eso hoy podemos escuchar nuevamente la invitación de Jesús a “NACER DE NUEVO”.
Nacer de nuevo es dejarnos recrear por el Espíritu.
Es permitir que Dios vuelva a sorprendernos.
Es reconocer que todavía hay vida por delante, caminos que no hemos recorrido y posibilidades que aún no imaginamos.
“El desborde generoso de lo que somos”.
Me gusta pensar que el desborde no es algo que se fuerza.
El desborde sucede cuando algo está lleno.
Cuando una vida está llena de Evangelio, desborda fraternidad.
Cuando un corazón está lleno de compasión, desborda ternura.
Cuando una comunidad está llena de Espíritu, desborda esperanza.
Cuando una Provincia reconoce y abraza lo que es, puede ofrecer generosamente sus dones.
Por eso, quizás hoy la pregunta no sea solamente: ¿qué tenemos que hacer?
Sino también:
¿Qué hay en nosotras que necesita volver a nacer?
¿Qué dones recibidos están esperando ser compartidos?
¿Qué vida nueva está queriendo abrirse paso entre nosotras?
Tenemos mucho recibido.
Tenemos una historia fecunda.
Tenemos un carisma que sigue teniendo una palabra para nuestro tiempo.
Tenemos la vida entregada de tantas hermanas y laicas que nos precedieron.
Tenemos una misión que sigue clamando por dignidad, justicia, acompañamiento y esperanza.
Están brotando algunas jóvenes que buscan sentido.
Tenemos mujeres que esperan nuestra cercanía.
Tenemos una Familia Oblata que quiere seguir creciendo en comunión y corresponsabilidad.
Y también tenemos fragilidades, límites y realidades que nos desafían.
También nuestras fragilidades pueden convertirse en lugar de nacimiento.
Como Nicodemo, quizá necesitamos atrevernos a salir de nuestras seguridades, entrar en la noche, reconocer que no lo sabemos todo y dejarnos conducir por el Espíritu…
Intentemos renacer es reconocer lo que nos habita, valorar los vínculos que nos sostienen y elegir cómo continuar nuestro propio cauce.
FELIZ ASAMBLEA PROVINCIAL
Mirta Zulema Sanchez, osr – Coordinadora Provincial