Sol Mendoza Larriera

Durante mi estancia en Montevideo tuve la oportunidad de realizar un trabajo de inserción en CasAbierta durante 1 mes, una organización que trabaja con mujeres vinculadas al trabajo sexual y con víctimas de trata con fines de explotación sexual. La experiencia permitió conocer de cerca tanto el funcionamiento de la organización como los desafíos sociales, legales y humanos que enfrentan las mujeres con las que trabaja.

La metodología utilizada fue la observación participante, lo que me permitió acompañar a una de las trabajadoras sociales en algunas de sus intervenciones, asistir a reuniones de equipo y observar procesos de acompañamiento jurídico y psicosocial. Esta experiencia resultó fundamental para comprender cómo se construye el trabajo cotidiano de la organización y cómo se abordan situaciones complejas relacionadas con la vulnerabilidad, la violencia y la exclusión social.

Uno de los aspectos más significativos fue observar la importancia del vínculo de confianza entre las profesionales y las mujeres que acuden a la organización. Más allá de la asistencia puntual, gran parte del trabajo consiste en acompañar procesos largos en los que las mujeres pueden reflexionar sobre sus experiencias, identificar situaciones de violencia y fortalecer su autonomía. Asimismo, fue posible apreciar el papel que desempeña CasAbierta como espacio de escucha, contención y orientación.

El trabajo de campo y la atención en el centro, también permitió comprender las limitaciones del sistema de protección existente. A pesar de los avances legislativos en Uruguay respecto al reconocimiento del trabajo sexual, la organización identifica importantes desafíos Las observaciones realizadas revelaron la complejidad del debate entre las perspectivas reglamentaristas y abolicionistas, evidenciando la necesidad de adoptar enfoques anclados en los derechos humanos y en las experiencias concretas de las mujeres. En este sentido, surgieron como temas transversales las dificultades vinculadas a los derechos laborales, la estigmatización social y los obstáculos para identificar y denunciar situaciones de explotación.

Esta experiencia constituyó una valiosa oportunidad de aprendizaje, tanto académico como personal. El contacto directo con profesionales y con mujeres cuyas trayectorias están atravesadas por múltiples formas de desigualdad permitió comprender la importancia de abordar estas realidades con sensibilidad, respeto y una mirada crítica. Lejos de ofrecer respuestas simples, el trabajo de campo puso en evidencia la complejidad de una realidad marcada por tensiones legales, sociales y culturales que exigen ser analizadas desde múltiples perspectivas.

Por último, deseo expresar mi más sincero agradecimiento a todo el equipo de CasAbierta por su disposición, confianza y generosidad durante el trabajo de campo, así como a las mujeres que me permitieron ser parte de sus procesos transformativos en la organización. Valoro especialmente la oportunidad de conocer de cerca su labor y de participar en distintas instancias de acompañamiento e intervención. Su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y su voluntad de compartir conocimientos y experiencias hicieron posible este proceso de aprendizaje, que trasciende lo académico para enriquecerme también en lo personal.

Muchas gracias por su tiempo, su confianza y el valioso trabajo que realizan día a día.

Con gratitud,
Sol Mendoza Larriera
Licenciada en Relaciones Internacionales | Estudiante de Maestría en Trabajo Social
Universidad de Gotemburgo, Suecia