Escuela Jesús de Nazaret, Rosario, Santa Fe
Durante los meses de agosto y septiembre, el estudiantado del nivel secundario del Colegio Jesús de Nazaret de Rosario participa de una propuesta pastoral especial: una misa explicada, celebrada por el capellán de la institución, el Padre Darío, en los días en que asiste a la escuela.
La actividad está organizada en grupos reducidos —de hasta dos cursos, o uno solo cuando el número de participantes es muy numeroso— con el objetivo de generar un ambiente propicio para la interacción y la participación activa. Esta modalidad permite un encuentro más cercano y personal con la celebración eucarística. La propuesta alcanza a todos los cursos de 1° a 5° año del nivel secundario, en ambos turnos.

Esta iniciativa forma parte de un proyecto del Departamento de Catequesis del colegio, que busca que el estudiantado viva una participación consciente y activa en la misa, comprendiendo el sentido de cada uno de sus momentos. A lo largo del encuentro, el Padre Darío explica la estructura de la celebración y el significado de los gestos, signos, palabras y símbolos que la componen, profundizando en el sentido de la Eucaristía como encuentro con Jesús, con la comunidad y con Dios.
La propuesta también abre un espacio de preguntas y reflexión, donde chicas y chicos pueden expresar dudas e inquietudes sobre aquello que muchas veces viven sin conocer su significado. De esta manera, se busca favorecer una experiencia de fe más significativa, vinculando lo que se celebra en el altar con los valores y compromisos que estamos llamados a vivir cada día, y promoviendo una actitud de respeto y participación consciente frente a las posturas, respuestas, silencios, cantos y momentos de oración que forman parte de la celebración.
El Padre Darío es capellán del colegio desde hace tres años. Anteriormente ya había acompañado a la comunidad educativa, luego fue trasladado a otro destino y, tiempo después, regresó a la institución. Es reconocido por su cercanía con los adolescentes y por ser un referente de mucha confianza para ellos.
En este sentido, la vicedirectora del nivel secundario y catequista, Alejandra Valenzuela, compartió unas palabras sobre el valor de esta propuesta: «
Yo soy el pan de vida, el que come mi carne y bebe mi sangre vive en mí y yo en él» (Juan 6,56). Jesús se hizo pan para alimentar nuestras vidas, para entrar en nuestra historia. Que siempre Dios Padre nos encuentre en la hermosa misión de acercar a nuestros estudiantes a Jesús.
Desde el colegio agradecen el acompañamiento constante de las familias para reforzar, también desde el hogar, estos momentos de aprendizaje y vivencia de la fe en la comunidad escolar.